Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
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Así te volviste peregrino

https://www.instagram.com/p/CLpAIILBpUI/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CLpAIILBpUI/)
Dejaste allí tus huellas. Y aunque las borrara el viento y otras huellas de otros caminantes, allí quedaron, volviéndose tierra en la tierra del Camino. Allí quedó tu abrazo al árbol centenario, como un surco invisible e imborrable en el tronco verdecido por el musgo. Allí quedó tu aliento fundiéndose en la niebla como si se besaran dos amantes. Y allí quedó tu piedra, sobre otras piedras, en el humilladero de una cruz desnuda. Y el roce de tus dedos dibujando en el cielo un horizonte.

Lo quieras o no, regresaste al hogar dejando en el Camino pedazos de tu alma. Y te trajiste en la mochila pedazos del alma del Camino. Así te volviste peregrino: desalmándote a pedazos, bendito loco enamorado que sueñas cada día con volver a los brazos de tu amante.

En lo alto del Alto de San Roque

(Fotografía.- Martina Carraro)
Atrás quedó Cebreiro, mágico y céltico, ahíto de leyenda y de milagro, de noche fría y púrpura amanecer, maremoto de nubes envolviendo el abismo infinito de Os Ancares, detenido en la orilla del Camino, Piedrafita abajo, invisible, tragado por la inquietante quietud de un cielo convertido en océano. Atrás quedó, misterioso, y la calle empedrada se volvió sendero que ascendía y descendía, elevándose el sol por el oriente, engullendo las nubes, disipando neblinas, compañero otra vez del caminante.

Y atrás quedó Liñares y el pedregoso tobogán entre abedules que acabó mudando en rampa de ascenso hasta lo alto. Y allí, en lo alto del Alto de San Roque, todo era inmensidad de verde y bronce: el Courel delante de los ojos, a la sombra del inmóvil peregrino que lucha contra el viento.

Allí recordé lo que escribió el poeta que soñaba primaveras con las esquinas rotas: "Me gusta el viento. No sé por qué, pero cuando camino contra el viento parece que me borra cosas. Quiero decir: cosas que quiero borrar".

Y seguí caminando, con el viento borrándome cosas y con el alma peregrina palpitando recuerdos que ni el viento jamás logrará borrar...

La búsqueda y el encuentro

https://www.instagram.com/p/Buqq2wugcrp/
(Fotografía.- Salvo Illigge)




Caminante, viajero, ¿te has perdido?

Nadie que busque bien
puede encontrarse nunca.

¿No será la intemperie
una forma de abrir todas las puertas?

LORENZO OLIVÁN

La búsqueda de lo sagrado

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/Ce6D9VBMJki/)

El peregrino busca lo sagrado. No es una catedral a donde llega sino al templo infinito de su Vida. No es un lugar cualquiera del que parte sino del sacrosanto espacio de su Alma. Con Dios o sin dios, pero sagrada.

El Camino parte del Alma que es tabernáculo del Ser. Peregrinar es ir desde el Alma a la Vida, buscando trascender, que es el Encuentro con el yo más verdadero.

Podrá concebirse el Camino de muchas maneras, tantas como personas lo realizan. Pero si se le despoja de lo espiritual, el Camino se convierte en otra senda como tantas. Cada cual concibe ser peregrino como cree, pero sin búsqueda, sin sacralidad, sin trascendencia, sin mística, el peregrino se convierte tan solo en caminante.

Sin contemplación de la Belleza, sin admiración de Lo Creado, sin descubrimiento del Todo del que forma parte, el peregrino no es más que alguien que camina, sin más meta que una ciudad, una plaza y una iglesia.

Al peregrino, el Camino se le enreda en el Alma, de donde parte, y le transforma la Vida, a la que llega. Cada paso sacraliza su Camino, más allá de creencias o descreencias, de plenitudes o vacíos de fe. Y, al final, es capaz de descubrir lo esencial, de contemplar y admirar todo aquello que es invisible a los ojos.

Algunos le llaman Dios.

Lo de menos es el nombre…

Vuelve hacia atrás la vista

https://www.instagram.com/p/CIQvh3isQY-/
(Fotografía: Alejandro A. Millán)





Vuelve hacia atrás la vista, caminante,
verás lo que te queda de camino;
desde el oriente de tu cuna el sino
ilumina tu marcha hacia adelante.

MIGUEL DE UNAMUNO

Una cruz en cada fin del mundo

https://www.instagram.com/p/CZ_l_fSAymS/
(Fotografía.- Rolf Magener)
Siempre hay una cruz
en cada fin del mundo,
que separa el más allá
del más acá.

En el mar acaba la tierra.
Allí donde las huellas
se convierten en estelas.
"Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar".

Peregrino, es hora de volver
al Camino de la Vida.

En la cruz de cada fin del mundo,
comienza el verdadero Camino.

Junto al mar,
siempre junto al mar.

Silencios y ruidos

https://www.instagram.com/p/B4rd4x_olzs/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/B4rd4x_olzs/)

El tiempo de todos
no es el tiempo de allí.
El mundo de todos
no es el mundo
en que me sumerjo
cuando camino.
Es otra realidad.
U otra dimensión
de la realidad.

Quietud,
armonía,
silencio...

Silencio...

En el mundo de todos,
no sé cómo escapar
de tanto ruido.
Yo mismo
me convierto en ruido
constantemente...

Esta cruz de aquel día
me evoca los silencios
profundos del caminante...

La cruz de hoy está, sin embargo,
repleta de ruidos...

Nostalgias peregrinas...

Hasta de las sobrecogedoras
cruces del Camino...

Una cruz en cada fin del mundo


Siempre hay una cruz
en cada fin del mundo,
que separa el más allá
del más acá.

En el mar
acaba la tierra.
Allí donde las huellas
se convierten en estelas.

"Caminante,
no hay camino,
sino estelas en la mar".

Peregrino,
es hora de volver
al Camino de la Vida.

En la cruz
de cada fin del mundo
comienza
el Verdadero Camino.

Junto al mar,
siempre junto al mar.

Por supuesto, hubo una cruz en mi fin del mundo, junto al mar. Me senté, a los pies de la cruz, a contemplarlo. Dejé que el viento, que golpeaba fuerte, me secara las lágrimas. Llamé a casa, para decir que habíamos llegado. Sentí que el Camino-Mujer me besaba en la boca y se bebía mi Alma y que después me la devolvía junto a la Suya propia. Y que se iba, que se iba, diciéndome adiós... Evaporándose con las nubes y con el mar... Se iba... Nunca antes había Sentido tanto que se acababa el Camino, que esa era la meta de esta vez, que el siguiente paso ya no iba a ser un paso peregrino...

(Muxía. 2/3/2017)

En la cruz de cada fin del mundo

(Fotografía.- Nanja Wierda)

Siempre hay una cruz
en cada fin del mundo,
que separa el más allá
del más acá.

En el mar acaba la tierra.
Allí donde las huellas
se convierten en estelas.
"Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar".

Peregrino, es hora de volver
al Camino de la Vida.

En la cruz de cada fin del mundo,
comienza el verdadero Camino.

Junto al mar,
siempre junto al mar.

Homo Viator

(Fotografía.- Andrea Di Bello)




"Ninguna palabra resulta más apropiada para determinar lo que somos como la de "caminante". Nuestra vida se constituye en, durante y a través del camino: somos "peregrinatio vitae". Antes que homo sapiens, homo viator: en el camino se da la búsqueda, y en ésta, el sentido" (Carlos Javier González Serrano)

Desalmándote a pedazos

(Fotografía.- Sergio Saavedra)

Dejaste allí tus huellas.
Y aunque las borrara el viento
y otras huellas
de otros caminantes,
allí quedaron,
volviéndose tierra
en la tierra del Camino.
Allí quedó
tu abrazo al árbol centenario,
como un surco
invisible e imborrable
en el tronco verdecido
por el musgo.
Allí quedó tu aliento
fundiéndose en la niebla
como si se besaran
dos amantes.
Y allí quedó tu piedra,
sobre otras piedras,
en el humilladero
de una cruz desnuda.
Y el roce de tus dedos
dibujando en el cielo
un horizonte.
Lo quieras o no,
regresaste al hogar
dejando en el Camino
pedazos de tu alma.
Y te trajiste en la mochila
pedazos del alma del Camino.
Así te volviste peregrino:
desalmándote a pedazos,
bendito loco enamorado
que sueñas cada día
con volver a los brazos
de tu amante.

Siempre nuevo, puente antiguo

(Fotografía.- Quinton Wall)
Puente antiguo,
eternizado, sin embargo,
en la historia de los siglos,
siempre nuevo a los ojos caminantes
que por primera vez te cruzan,
asombrados de tus piedras milenarias,
raídas por el tiempo
y siempre nuevas, sin embargo,
siempre nuevas.

Siempre nuevo, puente antiguo,
arqueado sobre un río
que atraviesa tu silencio por debajo
mientras calla el peregrino
que atraviesa tu silencio por arriba,
intuyendo, puente viejo,
que, al otro lado,
cuando haya acabado de cruzarte,
tendrá un nuevo encuentro
con la magia del Camino…

En lo alto del Alto de San Roque

Atrás quedó Cebreiro,
mágico y céltico,
ahíto de leyenda y de milagro,
de noche fría y púrpura amanecer,
maremoto de nubes envolviendo
el abismo infinito de Os Ancares,
detenido en la orilla del Camino,
Piedrafita abajo, invisible,
tragado por la inquietante quietud
de un cielo convertido en océano.
Atrás quedó, misterioso,
y la calle empedrada se volvió sendero
que ascendía y descendía,
elevándose el sol por el oriente,
engullendo las nubes,
disipando neblinas,
compañero otra vez del caminante.
Y atrás quedó Liñares
y el pedregoso tobogán entre abedules
que acabó mudando en rampa
de ascenso hasta lo alto.
Y allí, en lo alto del Alto de San Roque,
todo era inmensidad de verde y bronce:
el Courel delante de los ojos,
a la sombra del inmóvil peregrino
que lucha contra el viento.
Allí recordé lo que escribió el poeta
que soñaba primaveras
con las esquinas rotas:
"Me gusta el viento. No sé por qué,
pero cuando camino contra el viento
parece que me borra cosas.
Quiero decir: cosas que quiero borrar".
Y seguí caminando,
con el viento borrándome cosas
y con el alma peregrina palpitando recuerdos
que ni el viento jamás logrará borrar...

(Fotografía.- Martín Fernández Sánchez)

La sombra que camina

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/ByBDPneoktD/)








"¿A quién no le ha gustado ver cómo camina su sombra?" (Miguel Ángel Arcas)

Para siempre peregrinos

(Fotografía.- Anna Mauri)



Cada paso que dimos por los mismos senderos, por el mismo Camino que nos fue haciendo uno, sin dejar cada uno de hacer su Camino, nos hizo llegar al mismo destino, a ese punto y aparte de un final que es principio, a ese punto y seguido que preludia otra historia de pies caminantes por nuevos senderos.

Hasta que el Camino nos vuelva a juntar, moved, moved los pies por la ruta inacabada de la vida. Que el Camino nos ha hecho para siempre peregrinos...

Soy caminante de todos los senderos


Voy caminando a pie, tranquilamente.
Soy caminante de todos los senderos, de todas las veredas ignoradas.
No tengo meta fija, voy simplemente andando
mientras mis pies resistan,
mientras mi cuerpo aguante lo que lleva.


La quietud es mi sola compañera;
camina junto a mí, de todos mis secretos participa.
Nuestro silencio nos envuelve a los dos.
Camino sin parar en ningún pueblo.
Me detengo un momento a beber agua,
a recoger matojos,
a dormir a la sombra de algún árbol,
y prosigo después tranquilamente por todos los senderos de este mundo,
por los quietos caminos polvorientos.


Así voy avanzando hacia no sé qué fin,
sin dudar un momento,
sin que la lluvia apague mis pisadas
o las eternas nubes me den sombra.
No me molesta el viento ni la escarcha
y tan sólo la muerte dará nombre a la meta final,
que voy buscando mientras los pies resistan
y escuche las canciones sin palabras
de la tierra serena que me abraza
y siente mis pisadas por las noches.


PABLO DEL ÁGUILA

Adentro yo soy el camino

(Fotografía: Daniel Franco)







"No hace mucho me encontré a mi mismo. Aprendí que no existe afuera nada que no venga de dentro...

Adentro yo soy el camino, afuera tan solo soy caminante"

Y esa fina lluvia

"Entre la gloria y uno ya sólo hay piedra, vieja piedra compostelana, y esa fina lluvia, tan de lágrimas, que acaba verdeando los rostros demudados de los caminantes" (Carlos Herrera)

(Fotografía: José Manuel Dobarro.- https://www.flickr.com/photos/jmdobarro/27051230272/)

La soledad del caminante

(Fotografía: Daysi Estrada)




Nadie acompaña al caminante. Ni siquiera sus demonios lo acompañan cuando sale a caminar, cuando se adentra en el bosque.

Así es la soledad del caminante solitario. Así es el horizonte, nítido y virtuoso, de todos sus caminos.

VICENTE VALERO

Para siempre peregrinos

Cada paso que dimos
por los mismos senderos,
por el mismo Camino
que nos fue haciendo uno,
sin dejar cada uno
de hacer su Camino,
nos hizo llegar
al mismo destino,
a ese punto y aparte
de un final que es principio,
a ese punto y seguido
que preludia otra historia
de pies caminantes
por nuevos senderos.

Hasta que el Camino
nos vuelva a juntar,
moved, moved los pies
por la ruta inacabada
de la vida.

Que el Camino
nos ha hecho
para siempre
peregrinos...

(Fotografía: Denise Klug.- https://www.instagram.com/p/BV17wGkA_Z-/)