Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
Mostrando entradas con la etiqueta nieve. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nieve. Mostrar todas las entradas

Sigo tu rastro

https://www.instagram.com/aitzi_agirre_/
(Fotografía.- Itziar Agirre)

Sigo otros pasos -tus pasos- por el sendero nevado. Busco otras huellas -tus huellas- para seguir el camino. Están ahí, puedo verlas, puedo hundir mis botas dentro de tus huellas. Estamos solos. Mire donde mire, no hay nadie. Tú tampoco estás pero estás, sin embargo. Sigo tu rastro, te siento en cada paso sobre tus pasos, huella sobre huella. Hasta que el viento las borre. O los copos de nieve venideros. O tal vez las botas peregrinas de alguien que va siguiendo el rastro de mis huellas por el sendero nevado.

El astil disparándose a los cielos

Apenas clareaba en el cielo encapotado de aquel amanecer en Rabanal. "Hoy nevará", me anunció el posadero mientras vertía la leche hirviendo en el tazón de café, con la seguridad que otorga la experiencia de haber visto muchos cielos nublados en los duros inviernos maragatos. Se interesó por mi Camino, como si la escasez de peregrinos de aquellos días hiciera más relevantes las experiencias camineras de quienes se atrevían a llegar a aquellos lares. Rememoré con él mesetas y planicies castellanas, la infinita rectitud del páramo leonés, donde a uno se le antoja una utopía alcanzar el próximo horizonte.

Demoré la partida, bebiéndome a pequeños sorbos el tazón, empeñándome en calentar el alma más que el propio cuerpo, con la mirada perdida mientras dibujaba en mi mente fugaces recuerdos que empezaron a parecerme extrañamente lejanos. Pensé en todo el camino recorrido y en la profunda soledad de casi todos los días, apenas desgarrada por tres o cuatro encuentros provisorios.

Tenía que ponerme en marcha. Apenas clareaba en el cielo encapotado de aquel amanecer en Rabanal. Al poco de dejar atrás el pueblo, empezaron a caer los primeros copos de nieve. Sonreí. Y temblé. No sé si de frío o de algo parecido al miedo. Aceleré el paso, crucé la carretera y me envolví en aquel paisaje pintado de nevadas anteriores. Cuando la nieve blanqueó todo el sendero, continué por carretera la subida a Foncebadón, que encontré más mágico que fantasmagórico, desdibujándose entre la bruma gris de las nubes bajas. El albergue abierto invitaba a la parada y a la bucólica contemplación a través de la ventana del pueblo desolado y cubierto por la nieve que ahora caía con fuerza. Sonreí. Y temblé. No sé si de frío o de algo parecido a la felicidad.

Arriba del todo, en Cruz de Ferro, cumplí con el rito peregrino de arrojar mi piedra sobre el nevado montículo en el que se clava la cruz más sencilla y desnuda que jamás haya visto en mi vida. Una cruz como la de aquellos versos de León Felipe: sin añadidos ni ornamentos, el astil disparándose a los cielos, rematado en aquella cruz pequeña, diminuta, tan sencilla y desnuda que costaba trabajo entender su relevancia. Hasta que fui capaz de contemplarla con el alma. Y, entonces, fui capaz de encontrarte con el alma.

Porque yo había subido hasta allí para encontrarme contigo, en la Inmensa Soledad de lo Infinito. Y allí estábamos los dos. Como si no existiera nadie más en este mundo. Tú y yo. Solos. Bajo la nieve. Junto a la Cruz. En el punto más alto del Camino. En el sitio exacto donde el Camino estaba más cerca de tu Cielo, mi Eterno Peregrino.

Mientras camino sobre la nieve

https://www.instagram.com/p/C4XxugTPdWu/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/C4XxugTPdWu/)

La nieve cruje como pan caliente
y la luz es limpia como la mirada de algunos seres humanos,
y yo pienso en el pan y en las miradas
mientras camino sobre la nieve.

Hoy es domingo y me parece
que la mañana no está únicamente sobre la tierra
sino que ha entrado suavemente en mi vida.

ANTONIO GAMONEDA

Si hablaran

https://www.instagram.com/p/Cz8E7T8Mrkq/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/Cz8E7T8Mrkq/)
Si hablaran, contarían historias de cielos que se nublan de repente, de largas carreteras que no acaban, de noches sin sueños conciliados y sus reconciliaciones, de vientos que empujan sin descanso, del barro enredándose en las suelas, de un banco de piedra en medio de la nada, de un árbol cuya sombra fue un oasis, de una aldea sin nombre o sin memoria, de una flecha perdida y encontrada, de un llanto de esos que se lloran desde adentro, del sol recién nacido en todos mis puntos cardinales, de la primera vez y la siguiente, de la última vez que fue preludio de otra historia, del dolor impronunciable, del eterno asombro en los ocasos, de la nieve besando mis rodillas y de Compostela desnuda entre mis brazos. Contarían los secretos confesables de millones de pasos peregrinos buscando eternidades que se esconden detrás de un horizonte.

Ay si hablaran...

Caminostalgias

https://www.instagram.com/p/CO71dSbsY1r/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CO71dSbsY1r/)
Añoro el Camino...

Los amaneceres del Camino. Los inmensos ocasos del Camino. Las lunas llenas del Camino. Las noches sin luna del Camino. Los días sin días del Camino. El tiempo sin tiempo del Camino. La soledad del Camino. La compañía en el Camino. Los peregrinos del Camino. Las almas que caminan el Camino. Las sonrisas regaladas del Camino. Los llantos porque sí y porque no en el Camino. Las flechas amarillas del Camino. Buscarme, perderme y encontrarme en el Camino. El fango en el Camino. Las tormentas en el Camino. El sol aplastante en el Camino. La niebla que acaricia al peregrino. La nieve volviendo cielo la tierra del Camino. Los inviernos y veranos del Camino. Todos los puntos cardinales del Camino. La Magia del Camino. La Magia en el Camino. Los horizontes del Camino. Los cansancios y descansos en el Camino. Llegar. Y abrazar. Y llorarlo todo. Y reírlo todo. Y volver del Camino. Y volver al Camino. 

Caminostalgias: esas huellas que el Camino ha marcado profundamente en el Alma...

Mientras camino sobre la nieve

https://www.instagram.com/p/CBgClnIjtjX/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CBgClnIjtjX/)

La nieve cruje como pan caliente
y la luz es limpia como la mirada de algunos seres humanos,
y yo pienso en el pan y en las miradas
mientras camino sobre la nieve.

Hoy es domingo y me parece
que la mañana no está únicamente sobre la tierra
sino que ha entrado suavemente en mi vida.

(...)

Hoy, domingo, la tierra es semejante
a la belleza y la necesidad
de lo que yo más amo.

ANTONIO GAMONEDA

Cuando nieva

https://www.instagram.com/p/CLht9VWhcTx/
(Fotografía.- Diego Pilgrim)




Cuando nieva,
con qué delicadeza
el cielo coge el gran vaivén del mundo
y lo pone
dentro de una burbuja silenciosa.

FABRIZIO CARAMAGNA

Preludio de invierno

https://twitter.com/JubileoLeb/status/1455876242146795522/photo/1
(Fotografía.- Camino Lebaniego)



La primera nevada del otoño deja sobre el Camino aroma a invierno, huellas pasajeras que borrará el viento, la siguiente nevada o el sol renacido. Mientras tanto, caminamos dejando huellas sobre la nieve nueva, preludio de invierno. Y todo es crujido bajo los pies. Y en el alma peregrina que tirita los primeros fríos del otoño.

El crujir del blanco

https://www.instagram.com/p/CJ6moOaDXYH/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CJ6moOaDXYH/)



apenas si podías inclinarte
para tocar la nieve

desconocías el secreto
de tanta luz agolpada

no sentías el frío
bajo tus pies sólo el crujir del blanco
su transparencia

eras feliz

ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO

La nieve inventó el misterio

https://www.instagram.com/p/BwrVNyyg2cp/
(Fotografía.- Stefano Castellano)

Y qué decir de la infinita, perturbadora nieve
de las enormes extensiones:

ah, qué fábula de hielo su blancura

y cómo nos arroba, cómo nos petrifica al borde
de su mudez. Su forma
de atraernos no es dulce como la de los mares
o serena
como la de ese otro mar que es la llanura.

La nieve nos espanta.
Nos acerca con distante fervor a la belleza.
Nos humilla con su luz seca y grave.
Y nos seduce
porque ella fue la que inventó el misterio.

PIEDAD BONNET

Mientras vamos andando

https://www.diputaciondepalencia.es/noticia/20200924/catorce-imagenes-premiadas-caminos-santiago-palencia-tienen-nombre
(Fotografía.- Óscar Navarro)

Mientras vamos andando el tiempo tiene un nombre,
un apodo de nieve que nadie pronuncia,
un apodo que resbala en los vidrios del invierno
y en los secretos jardines de acebos sumergidos.

Mientras vamos andando.

CELSO EMILIO FERREIRO

El alma boceta sus paisajes

(Fotografía.- Xosé Castro)
El alma boceta sus paisajes, recrea sus espacios, encuentra sus paraísos perdidos. Y los hace suyos para vagar por ellos un instante. O una eternidad de ese tiempo sin tiempo que tan solo es medible por latidos.

Yo ya he estado allí (¡y el alma ha regresado tantas veces!). Y he sentido el frío de sus amaneceres del verano tardío erizándome la piel. Y he llegado exhausto. Sólo, en mi profunda soledad. Y también con esa compañía donde la soledad no se quebranta. Y he vuelto sin mochila, a comprobar que existe simplemente.

Y allí, por vez primera, supe que Dios se baña en un océano de nubes.

Ahora, tal vez, allí estará nevando. Como aquí, en este alma que boceta ese paisaje, que recrea ese mágico espacio y que encuentra en él, una vez más, su paraíso perdido. Y lo hace suyo, suyo, suyo, para vagar por él en esa eternidad de un breve instante.

Si hablaran


(Fotografía: Omar Serra)
Si hablaran,
contarían historias
de cielos que se nublan de repente,
de largas carreteras que no acaban,
de noches sin sueños conciliados
y sus reconciliaciones,
de vientos que empujan sin descanso,
del barro enredándose en las suelas,
de un banco de piedra
en medio de la nada,
de un árbol
cuya sombra fue un oasis,
de una aldea sin nombre o sin memoria,
de una flecha perdida y encontrada,
de un llanto
de esos que se lloran
desde adentro,
del sol recién nacido
en todos mis puntos cardinales,
de la primera vez y la siguiente,
de la última vez
que fue preludio de otra historia,
del dolor impronunciable,
del eterno asombro en los ocasos,
de la nieve besando mis rodillas
y de Compostela desnuda entre mis brazos.
Contarían los secretos confesables
de millones de pasos peregrinos
buscando eternidades que se esconden
detrás de un horizonte.

Ni cielo ni tierra

(Fotografía: The Abbey)




No hay cielo ni tierra.
Solo nieve
que cae eternamente.

HASHIN KAJIWARA

La primera nevada del otoño

(Fotografía: Alvaro Barrientos)

La primera nevada del otoño
deja sobre el Camino
aroma a invierno,
huellas pasajeras
que borrará el viento,
la siguiente nevada
o el sol renacido.
Mientras tanto, caminamos
dejando huellas
sobre la nieve nueva,
preludio de invierno.
Y todo es crujido
bajo los pies.
Y en el alma peregrina
que tirita
los primeros fríos
del otoño.

Caricias de nieve


Como si fueran
los últimos brotes del invierno
queriendo pintar de blanco
los ocres del Camino
otoñeado aún en los bosques
y en las hojas resecas
que alfombran sus senderos,
llueven caricias de nieve.
Y todo tiembla
más allá del alma,
caliente de vida,
ardiendo libremente
como una tea,
como una hoguera inapagable.
Todo tiembla
más allá del mundo.
Cae la nieve.
Y pronto caerá sobre la nieve.
Y serán huellas de nieve
los pasos del peregrino
que no tiembla,
que vibra,
libre y feliz,
bajo la nieve.

(Fotografía: Lorenzo Meani.- https://www.instagram.com/p/BgGupwwAHXF/)

Eras feliz

(Fotografía: Eliseo Trigo)

apenas si podías inclinarte
para tocar la nieve

desconocías el secreto
de tanta luz agolpada

no sentías el frío
bajo tus pies sólo el crujir del blanco
su transparencia

eras feliz

ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO

Cae la nieve

(Fotografía: Carlos Castro)


Sobre la nieve
cae la nieve.
Estoy en paz.

TANEDA SANTÔKA