Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
Mostrando entradas con la etiqueta orilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta orilla. Mostrar todas las entradas

Camino de sirga

https://www.instagram.com/p/Bn_Q86bg4Em/
(Fotografía.- Justas Karpavičius

Camino de sirga,
peregrina senda junto a la orilla
de un agua que no es río,
que es canal donde navega
el reflejo de los árboles desnudos
mientras envuelve el cielo
el último bostezo de la mañana.

Todo mi Camino se volvió Mar

Y en este justo instante, Todo mi Camino se volvió Mar...

Apareció de repente, con toda la rabiosa rebeldía del Atlántico. El mismo Océano que abraza a la trimilenaria ciudad de mis sueños, en la otra vertiente, en su otra orilla, en el otro lugar donde la tierra se acaba: el fin de la tierra. Finisterre. Fisterra.

Así fue mi primer Encuentro con el Mar. Tan gris como el cielo, ambos fundidos, hasta hacer imposible saber dónde acababa uno y empezaba el otro. Tan estrechamente enlazados que parecía que el propio Mar levitaba hasta alcanzar una altura imposible.

Lola me preguntó: "¿Como huele? ¿Es distinto a nuestro mar?". Y yo le respondí: "Es el otro lado de nuestro mismo Atlántico". No le dije que olía a Libertad. No le dije que su "otro lado", el que yo estaba viendo, era bravío, luchador, varonil. Que en el "nuestro", sin embargo, era dulce, sutil, sensual, femenino. No le dije que en nuestro lado, este Mar, guerrero y valiente, se convierte en La Mar y tiene aroma de Mujer. De Mujer Libre.

(Fisterra. Camino a Fisterra y Muxía. 28/2/2017)

El alma es un olvido

Por los caminos pálidos, entre la hierba oscura,
el alma es un olvido hacia una orilla eterna.

JUAN L. ORTIZ

El alma es un olvido

Por los caminos pálidos, entre la hierba oscura,
el alma es un olvido hacia una orilla eterna.

JUAN L. ORTÍZ

Camino de sirga

(Fotografía: Michael Chang)


Camino de sirga, peregrina senda
junto a la orilla de un agua que no es río,
que es canal donde navega
el reflejo de los árboles desnudos
mientras la niebla envuelve
el último bostezo de la mañana.