Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
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Ama el Camino, peregrino

https://www.instagram.com/p/CSxHUDdMgzM/
(Fotografía.- Max Maximov)

Ama el Camino, ámalo, como un milagro, como un refugio, como una extensión de tu propio Ser. Ámalo, como un tesoro, como un prodigio, como un espejo limpio de tu alma. Ámalo, peregrino, ama el Camino, incluso antes de que sientas que lo amas verdaderamente, incluso antes de hacerlo tuyo y de sentir que te hace suyo. Ámalo, incluso antes del primer paso, del primer latido, del primer llanto, del primer suspiro, de la primera vez que te sientas peregrino. Ámalo, ámalo sin condiciones, incluso antes de su primera caricia, de su primer abrazo y del primer dolor clavándose en las plantas de tus pies. Ámalo, peregrino, ámalo. Y sabrás, cuando estés lejos, cuando sueñes con volver, cuando se enrede en tu alma la nostalgia, que ser peregrino no es andar y andar y andar sino ser un loco enamorado del Camino, al que vuelves siempre, para recorrerlo con el alma, igual que se recorre la piel desnuda de un amante.

Dos caminos


Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo
y lamentablemente no pude recorrer los dos.
Y siendo yo un viajero solitario, largo tiempo me detuve.
Y miré por uno de ellos, tan lejos como pude
hasta donde se perdía en la maleza.

Entonces consideré el otro, tan recto como el anterior
y poseedor quizá de mejor derecho,
porque el pasto era más alto y deseaba ser recorrido
aunque quienes habían pasado por allí
los habían desgastado casi por igual.

Y esa mañana ambos se tendían
en hojas que ninguna pisada había ennegrecido
¡Ah, dejé el primero para otro día!
Y sin embargo, sabedor de que un camino lleva al otro,
dudé si alguna vez regresaría.

Debería decir esto con un suspiro
en algún momento, dentro de muchas eras;
dos caminos se bifurcaban en el bosque, y yo,
yo tomé el camino menos transitado.
Y esa ha sido la diferencia.

ROBERT FROST

Ama el Camino, peregrino

https://www.instagram.com/p/CYfHCTMMZ0O/
(Fotografía.- Laura Zulian)
Ama el Camino, ámalo, como un milagro, como un refugio, como una extensión de tu propio Ser. Ámalo, como un tesoro, como un prodigio, como un espejo limpio de tu alma. Ámalo, peregrino, ama el Camino, incluso antes de que sientas que lo amas verdaderamente, incluso antes de hacerlo tuyo y de sentir que te hace suyo. Ámalo, incluso antes del primer paso, del primer latido, del primer llanto, del primer suspiro, de la primera vez que te sientas peregrino. Ámalo, ámalo sin condiciones, incluso antes de su primera caricia, de su primer abrazo y del primer dolor clavándose en las plantas de tus pies. Ámalo, peregrino, ámalo. Y sabrás, cuando estés lejos, cuando sueñes con volver, cuando se enrede en tu alma la nostalgia, que ser peregrino no es andar y andar y andar sino ser un loco enamorado del Camino, al que vuelves siempre, para recorrerlo con el alma, igual que se recorre la piel desnuda de un amante.

El suspiro de Dios

(Fotografía.- Pedro Bonay)






Pude sentir
el suspiro de Dios
en el mágico incendio
del último crepúsculo
sobre Compostela...

Soñar mundos desconocidos

"Siempre suspiramos por visiones de belleza, siempre soñamos mundos desconocidos" (Máximo Gorki)

El último suspiro de un segundo

Para algunos la vida es galopar un camino
empedrado de horas minutos y segundos,
y yo, más humilde soy, y sólo quiero
que la ola que surge del último suspiro
de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente.

SANTOS ISIDRO SESENA

(Fotografía: Roberto Sánchez.- http://www.1000caminos.com/guia_interior.php?id=661)