Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
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Caminostalgias

https://www.instagram.com/p/CO71dSbsY1r/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CO71dSbsY1r/)
Añoro el Camino...

Los amaneceres del Camino. Los inmensos ocasos del Camino. Las lunas llenas del Camino. Las noches sin luna del Camino. Los días sin días del Camino. El tiempo sin tiempo del Camino. La soledad del Camino. La compañía en el Camino. Los peregrinos del Camino. Las almas que caminan el Camino. Las sonrisas regaladas del Camino. Los llantos porque sí y porque no en el Camino. Las flechas amarillas del Camino. Buscarme, perderme y encontrarme en el Camino. El fango en el Camino. Las tormentas en el Camino. El sol aplastante en el Camino. La niebla que acaricia al peregrino. La nieve volviendo cielo la tierra del Camino. Los inviernos y veranos del Camino. Todos los puntos cardinales del Camino. La Magia del Camino. La Magia en el Camino. Los horizontes del Camino. Los cansancios y descansos en el Camino. Llegar. Y abrazar. Y llorarlo todo. Y reírlo todo. Y volver del Camino. Y volver al Camino. 

Caminostalgias: esas huellas que el Camino ha marcado profundamente en el Alma...

Hontanas

https://www.instagram.com/p/B_DDR4bK9q1/
(Fotografía.- Alessio Tomasella)



Oyes, entre el ulular del viento, tenues tañidos de campanas. En lontananza, sin embargo, solo divisas el mismo horizonte que se aleja. Un espejismo, tal vez, un sonido imaginario producido por el viento. Crepita la tierra enfangada bajo los pies. Viento y fango, meseta que es desierto y soledad, mañana gris de domingo. Y, de repente, el Camino desciende y allí, en la hondonada, aparece Hontanas, como un oasis, como un misterio, como una ensoñación de ojos abiertos. Suenan campanas en la torre de la Iglesia, tañendo tristes, reconfortantes sin embargo. Las siente el peregrino como una bienvenida. El viento calma mientras cruza una calle que es Camino, mientras anda un Camino hecho calle.

Caminostalgias


Añoro el Camino...

Los amaneceres del Camino.
Los inmensos ocasos del Camino.
Las lunas llenas del Camino.
Las noches sin luna del Camino.
Los días sin días del Camino.
El tiempo sin tiempo del Camino.
La soledad del Camino.
La compañía en el Camino.
Los peregrinos del Camino.
Las almas que caminan el Camino.
Las sonrisas regaladas del Camino.
Los llantos porque sí y porque no en el Camino.
Las flechas amarillas del Camino.
Buscarme, perderme y encontrarme en el Camino.
El fango en el Camino.
Las tormentas en el Camino.
El sol aplastante en el Camino.
La niebla que acaricia al peregrino.
La nieve volviendo cielo la tierra del Camino.
Los inviernos y veranos del Camino.
Todos los puntos cardinales del Camino.
La Magia del Camino.
La Magia en el Camino.
Los horizontes del Camino.
Los cansancios y descansos en el Camino.

Llegar.
Y abrazar.
Y llorarlo todo.
Y reírlo todo.
Y volver del Camino.
Y volver al Camino.

Caminostalgias...

Esas huellas que el Camino
ha marcado profundamente en el Alma...

Todo fluye

https://www.instagram.com/p/CMU44qHMj1w/
(Fotografía.- Alejandro A. Millán Carcedo)




Y todo fluye,
contigo y en ti,
como el agua que brota de la tierra
y empapa las suelas de tus botas
y enfanga las huellas de tus pasos
y te hace barro,
para moldearte,
como un invisible alfarero
con manos de dios,
que te va haciendo
a imagen y semejanza
del propio Camino.

Para siempre en mi alma

A poco más de dos kilómetros de Sahagún, el Camino cruza el río Valderabuey por un puente medieval de piedra. Junto a él se erige la ermita de la Virgen del Puente, de estilo románico mudéjar. Allí, bajo el tímido sol del mediodía marceño, me senté, en absoluta soledad, y escribí en mi cuaderno:

«Fin de mi "Camino Espiritual", que me ha llevado desde Burgos a Sahagún, en la provincia de León. 

Bendigo y doy gracias al Señor del cielo que se besa con la tierra, de los amaneceres cubiertos de niebla y de los ocasos que bañan de rojo los pueblos y campos. Bendigo y doy gracias al Señor de la noche jalonada de estrellas, al Señor del frío y de la lluvia y del fango bajo los pies, del sol que calienta el alma, de los caminos infinitos que se pierden en el horizonte.

Hemos llegado a nuestra particular Compostela, Peregrino del Alma. Es hora de que regreses a tu Cielo. Yo regreso a mi tierra, con los míos, con los tuyos, donde te seguiremos añorando. Un beso, papá. Y hasta siempre.

Te quedas para siempre en mi alma».

(Sahagún. Camino Francés. 6/3/2014)

El dulce arcoiris

Con los ojos cerrados, dibujo los sueños imposibles. Me quedo con algunos para volver a soñarlos, por si hubiera posibilidades de cumplirlos. Desecho los caducos y los que se rompieron definitivamente. Inventario recuerdos de lo andado. Necesito abrir los ojos para mirar atrás y comprobar que el horizonte de lo andado se pierde en la lejanía, inalcanzable ya porque el camino no es posible desandarlo. Atrás quedaron los paraísos perdidos y también los pedregales, la senda interminable que siempre termina, el fango en que mis pies se hundieron sin remedio, la suave colina y la dura montaña que trepé con los dientes apretados, el oasis del río susurrando esperanzas, lavatorio del alma y de las manos sucias, el cielo descarnándose en tormenta y el dulce arcoíris que devuelve la sonrisa.

Los profundos silencios del Camino

Los profundos silencios del Camino.
Rasgados por el aire invisible y susurrante,
por los hondos latidos que retiñen como campanas,
por el crepitar de las pisadas sobre la tierra.
El peregrino es un mago que atrapa los silencios,
moldea sus contornos con sus manos
y grita con ellos. Grita. Aunque nadie lo escuche.
Porque su grito busca romperse en los espacios,
en ese infinito que se extiende más allá de un horizonte.
Por eso, grita sin sonidos, desde el silencio.
Grita desde sus lágrimas calientes,
desde una oración que traspasa sus creencias
porque Dios es ese Todo que contempla
desde su Ser enamorado del Camino.
Dios es el viento y la piedra y el fango
y el cielo atravesado de arcoíris.
Y es el silencio profundo que acaricia
la epidermis desnuda de las almas.

(Fotografía.- Silvio Cerciello)