Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
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Con el alma empapada

https://www.instagram.com/p/B5S-eO2AHAm/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/B5S-eO2AHAm/)
Sientes el alma empapada de emoción, como si hubiera atravesado una tormenta y le hubiera sorprendido la lluvia torrencial a la intemperie, calándole los huesos. Hay tras la plenitud, un momento de vacío, un instante donde todo se detiene, en ti y fuera de ti, donde el cuerpo duele y duelen los pies y las entrañas. Allí donde quedó la huella invisible de tu último paso. Tras la explosión de la llegada, tras los pulsos disparados, tras la desbordada felicidad y el abrazo con otros peregrinos, uno siente la necesidad de dedicarse tiempo, de encontrarse a solas, de besar con todo el cuerpo la tierra prometida del Obradoiro y de llorarlo todo. Todo. Para empapar el alma de esa emoción incontenible como un aguacero. Estás allí. Eres. Llegaste. Y te duele el Camino que dejó de ser camino para volverse sangre recorriéndote las venas, dándote vida. Entonces, te levantas, vuelve el mundo a ponerse en movimiento y tú sonríes cuando dejas, sobre la piedra gris del Obradoiro, la huella invisible de tu primer paso con el que continúas tu Camino.

Para ser feliz




¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu.

ANDRÉ MAUROIS

Siempre de la mano

https://www.instagram.com/p/BdKYwAvHlaV/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/BdKYwAvHlaV/)
Toma mi mano
y caminemos.
Sólo caminaremos.
Disfrutaremos de nuestro caminar
sin pensar en llegar a ningún lado.
Camina en paz.
Camina en felicidad.
Nuestra marcha es una marcha de paz.
Nuestra marcha es una marcha de felicidad.

Después aprendemos
que no hay un caminar de paz,
que la paz es el caminar;
que no hay un caminar en felicidad,
que la felicidad es el caminar.
Caminamos para nosotros mismos.
Caminamos para todos,
siempre de la mano.

THICH NHAT HANH

El crujir del blanco

https://www.instagram.com/p/CJ6moOaDXYH/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CJ6moOaDXYH/)



apenas si podías inclinarte
para tocar la nieve

desconocías el secreto
de tanta luz agolpada

no sentías el frío
bajo tus pies sólo el crujir del blanco
su transparencia

eras feliz

ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO

Ser feliz

https://www.instagram.com/p/CG25uclF8sA/
(Fotografía.- Edgar Guillem)







"Sentí que mis pulmones se inflaban con la avalancha de paisajes: aire, montañas, árboles, gente. Pensé: «Esto es lo que es ser feliz»" (Sylvia Plath)

Ser feliz

(Fotografía.- Michael Matynka Iglesias)
El peregrino no busca la felicidad en el Camino. Simplemente se empeña en ser feliz.

Con el alma empapada

Sientes el alma empapada de emoción,
como si hubiera atravesado una tormenta
y le hubiera sorprendido la lluvia torrencial
a la intemperie, calándole los huesos.
Hay tras la plenitud, un momento de vacío,
un instante donde todo se detiene,
en ti y fuera de ti,
donde el cuerpo duele
y duelen los pies y las entrañas.
Allí donde quedó la huella invisible
de tu último paso.
Tras la explosión de la llegada,
tras los pulsos disparados,
tras la desbordada felicidad
y el abrazo con otros peregrinos,
uno siente la necesidad
de dedicarse tiempo,
de encontrarse a solas,
de besar con todo el cuerpo
la tierra prometida del Obradoiro
y de llorarlo todo. Todo.
Para empapar el alma
de esa emoción incontenible
como un aguacero.
Estás allí. Eres. Llegaste.
Y te duele el Camino
que dejó de ser camino
para volverse sangre
recorriéndote las venas,
dándote vida.
Entonces, te levantas,
vuelve el mundo a ponerse en movimiento
y tú sonríes
cuando dejas,
sobre la piedra gris del Obradoiro,
la huella invisible
de tu primer paso
con el que continúas tu Camino.

Flechas amarillas

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/Bs0qRvbl8iE/)
Un solo camino, una sola experiencia, toda una vida.

Aquel lugar que te enseña la realidad de este mundo a la vez que estás envuelto en la mayor de las fantasías.

Personas que están siempre, personas pasajeras, personas que pasan de largo y personas que se van dejándote huella en el alma.

Lugares hermosos, pájaros cantando y muchos sueños por cumplir. Crees que llegar es el más importante, pero cuando llegas descubres que erais tú y los demás, significar algo para ellos.

Escuchar brotes de sonrisas y llantos, dar la mano al que lo necesita. Ofrecer tu agua aunque estés sediento y esperar al que va más despacio.

Todas esas cosas me las enseñaste tú, Santiago. No esperar a verte para ser feliz sino ser feliz mientras te esperaba. Serlo todo para los demás y para mí misma. A seguir las flechas amarillas y hacer de mi vida tu Camino.

CARMEN CANSECO SEPÚLVEDA

La felicidad

(Fotografía: Gabi Röhrl)







"Tal vez la felicidad sea esto: no sentir que debes estar en otro lado, haciendo otra cosa, siendo alguien más" (Isaac Asimov)

Uno vuelve siempre

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/Bm2fGtxH129/)





"Uno vuelve siempre
a los viejos sitios
donde amó la vida"...

Cuánta verdad encerraban aquellos versos que escribiera Armando Tejeda...

Porque uno vuelve siempre
a aquellos lugares
donde fue feliz...

Caricias de nieve


Como si fueran
los últimos brotes del invierno
queriendo pintar de blanco
los ocres del Camino
otoñeado aún en los bosques
y en las hojas resecas
que alfombran sus senderos,
llueven caricias de nieve.
Y todo tiembla
más allá del alma,
caliente de vida,
ardiendo libremente
como una tea,
como una hoguera inapagable.
Todo tiembla
más allá del mundo.
Cae la nieve.
Y pronto caerá sobre la nieve.
Y serán huellas de nieve
los pasos del peregrino
que no tiembla,
que vibra,
libre y feliz,
bajo la nieve.

(Fotografía: Lorenzo Meani.- https://www.instagram.com/p/BgGupwwAHXF/)

El camino de la felicidad

(Fotografía.- Basurde2009)




Era feliz.

Estaba recorriendo
el camino
de su propia felicidad.

Y para andar
el camino
de la felicidad
no le hacía falta
llevar zapatos.

Eras feliz

(Fotografía: Eliseo Trigo)

apenas si podías inclinarte
para tocar la nieve

desconocías el secreto
de tanta luz agolpada

no sentías el frío
bajo tus pies sólo el crujir del blanco
su transparencia

eras feliz

ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO

Aquella primera vez

Aquella primera vez...

Han pasado seis años desde entonces y he recorrido a pie casi mil novecientos kilómetros.

Quién me lo iba a decir aquel domingo, aquel 4 de septiembre, en que salí de casa con una mochila en la espalda y un billete de autobús doblado y guardado en una bolsa, sabiendo a dónde iba pero sin saber bien a lo que iba. Con más nervios que ilusión; y eso que la ilusión era infinita. Con todos los miedos que se pueden sentir ante lo desconocido. Y con toda la felicidad que se puede sentir cuando empiezas a hacer realidad tus propios sueños.

Cómo iba a imaginar siquiera que el Camino cambiaría mi forma de entender la Vida, mi forma de contemplar el Universo y de contemplarme en el Universo, mi forma de concebir mi espiritualidad, mi propia forma de Ser y de Existir. Cómo iba a saber que el Camino cambiaría mi concepto de Silencio y de Soledad. Que añadiría a mi diccionario palabras repletas de significado como Plenitud y Magia. Y que me enseñaría una nueva forma de Creer, tan distinta y tan alejada de todas mis creencias anteriores.

Cómo iba a saberlo aquel domingo, aquel 4 de septiembre, aquella primera vez...

Dos vidas, un instante

"Dos vidas, un instante, la plenitud, la felicidad..." (Vladimír Holan)

(Fotografía: Anastasia Sukhanova)

Simplemente ser feliz

"De vez en cuando es bueno parar de buscar la felicidad y simplemente ser feliz" (Guillaume Apollinaire)

A pie, alegre, salgo al Camino

(Fotografía: Michael Scaperlanda)
A pie, alegre, salgo al camino real.
Soy sano, soy libre, el mundo se extiende ante mi,
el largo camino pardo me conducirá adonde yo quiera.

Creo que podría detenerme aquí y obrar milagros,
creo que amaré a todos los seres y a todas las cosas
que encuentre en mi camino,
y que me amarán todos los que me contemplen;
creo que serán felices todos aquellos a quienes vea.

Desde este momento me declaro libre de todo límite.
Dulcemente, pero con innegable voluntad,
me libero de las trabas que quieren retenerme.

Soy más vasto y mejor de lo que imaginaba,
no sabía que se contuviese en mi tanta bondad,
todo me parece hermoso.

Quienquiera que seas, ¡ven, viaja conmigo!
No te desanimes, persevera, hay cosas divinas encubiertas,
te juro que hay cosas divinas encubiertas
cuya hermosura las palabras no pueden explicar.

¡Allons! A aquello que no tiene fin,
como no tuvo principio,
mirar el camino hacia arriba y hacia abajo,
y ver que se extiende y nos espera y que, por largo que sea,
se extiende y nos espera.
Conocer el universo entero como si fuese un camino,
como si fuera muchos caminos,
como si fuese caminos para las almas viajeras.

WALT WHITMAN

Feliz bajo la nieve

(Fotografía: Miguel Muñiz)



apenas si podías inclinarte para
tocar la nieve

desconocías el secreto
de tanta luz agolpada

no sentías el frío
bajo tus pies sólo el crujir del blanco
su transparencia

eras feliz

ÁNGEL CAMPOS PÁMPANO

Los pálpitos del alma sin arrugas

(Fotografía: Julio Rodríguez)

La encorva el peso de la vida, el paso del tiempo que pasa y pesa sobre el ajado cuerpo. Firme la mirada, sin embargo, descubridora de la belleza que eterniza el alma. Detiene sus pasos y siente que el tiempo se detiene. Respira hondo y contempla la vida que sigue pasando pero ya no pesa. Siente los pálpitos del alma sin arrugas.

Es feliz. Camina y el Camino es ella misma en todas sus edades. Se aniña y crece. Cierra los ojos y vuelve a ser niña.

Sabe que ser peregrina no es una cuestión de años sino de latidos.

Los siente, uno a uno, en su alma sin tiempo.