Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
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El rumbo al hombre nuevo



Cada flecha amarilla es una invitación a seguir adelante. No hay flechas que te hagan parar y dar la vuelta, desandar lo andado, desvivir lo vivido. Cada flecha guía hacia una nueva ruta, hacia un nuevo paisaje, hacia un nuevo territorio aún pendiente de ser transitado. El hombre viejo va quedando en el Camino. Cada flecha marca el rumbo al hombre nuevo.

El peregrino

https://www.instagram.com/p/CPTWouRsBNh/
(Fotografía.- Juan Figueirido)



El peregrino es alguien que busca.
Se pone en camino detrás de una esperanza.
Cree que hay para él un lugar en el mundo.
Y lo busca, aún sin saber bien
qué es lo que lo empuja. O lo atrae...
Es un hombre que ama la vida
y quiere vivirla con un para qué.
Al ponerse en camino se expone
a que el Dios de la vida le cambie
el para qué de su existencia.

MAMERTO MENAPACE

Las raíces del alma

(Fotografía: Alberto López)
"El Camino de Santiago es la búsqueda de Dios, la búsqueda del hombre, de sí mismo, la búsqueda de este reencuentro con todas las cosas sencillas y simples de la vida. El Camino de Santiago es un camino de amor, de mucho amor que das y mucho amor que recibes gratuitamente. Es un Camino de fe porque hay muchas veces que uno piensa: ´creo que no voy a llegar´. Es un Camino de esperanza que nos acomuna a todos. Y, sobre todo, es una gran escuela, una gran universidad sin muros… Que la fuerza no consiste en la resistencia física sino en el amor que uno tiene en el corazón. Al final lo que te trae a Santiago no son las raíces musculares sino las raíces del alma" (Federico Claure, Peregrino argentino)

Cada flecha amarilla

Cada flecha amarilla
es una invitación
a seguir adelante.
No hay flechas
que te hagan parar
y dar la vuelta,
desandar lo andado,
desvivir lo vivido.
Cada flecha guía
hacia una nueva ruta,
hacia un nuevo paisaje,
hacia un nuevo territorio
aún pendiente
de ser transitado.
El hombre viejo
va quedando
en el Camino.
Cada flecha
marca el rumbo
al hombre nuevo.

(Fotografía: Jordon Ozero.- https://www.instagram.com/p/Be2_PSEnkaL/)

Paraíso en la nieve

Cuando la nieve va a llegar se oye
un silencio en los campos,
un silencio en los cielos.
Luego, van descendiendo densos copos,
los sientes en el rostro como un don
y te vas despertando a nueva vida.

Avanzas en lo blanco lentamente,
avanzas con el peso de lo negro
que siempre hubo en ti,
con lo que hiere y duele y nos enferma,
con todo el mal que en siglos hemos hecho
con todo el mal que en siglos nos hicieron.
Mas, poco a poco, se aligera el cuerpo
y el alma, extraviada en lo blanco,
espacio es de sí misma.

¡Paraíso en la nieve!
Al fin, ya todo es blanco
en lo negro del hombre.
Hasta el aire tan frío que respiras
te parece de fuego.
Y allá donde se posan tus dos ojos
la luz es una zarza que llamea,
oímos el crujido de la luz.

ANTONIO COLINAS

(Fotografía: Iván Benítez)

Las raíces del alma

"El Camino de Santiago es la búsqueda de Dios, la búsqueda del hombre, de sí mismo, la búsqueda de este reencuentro con todas las cosas sencillas y simples de la vida. El Camino de Santiago es un camino de amor, de mucho amor que das y mucho amor que recibes gratuitamente. Es un Camino de fe porque hay muchas veces que uno piensa: ´creo que no voy a llegar´. Es un Camino de esperanza que nos acomuna a todos. Y, sobre todo, es una gran escuela, una gran universidad sin muros… Que la fuerza no consiste en la resistencia física sino en el amor que uno tiene en el corazón. Al final lo que te trae a Santiago no son las raíces musculares sino las raíces del alma" (Federico Claure, Peregrino argentino)