Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
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Mirar atrás

https://www.instagram.com/p/CDo0zZ-gZYZ/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CDo0zZ-gZYZ/)
De vez en cuando, mirar atrás resulta necesario para no olvidar de dónde venimos, para hacer recuento de aquellos horizontes conquistados e inventariar las sendas que pisamos porque, en todas ellas, quedaron marcadas las huellas propias de nuestros propios pasos.

De vez en cuando, mirar atrás resulta necesario para ver el paisaje que quedó a nuestra espalda, invisible a los ojos cuando andamos, tal vez la tormenta en lontananza, la niebla atravesada, el espasmo del bosque desde fuera, el viejo campanario haciéndose pequeño, el monte que bajamos que vuelve a parecer inmenso desde abajo.

De vez en cuando, conviene detenernos y sentir que todo el Camino recorrido nos pertenece porque nos fue haciendo suyos a cada paso.

Y entonces, mirar atrás siempre acaba resultando imprescindible.

Asomado al otoño




El Camino otoñea en sus hojas caídas como ofrenda amorosa a los pies del peregrino, alfombrando el sendero, haciendo florecer una segunda primavera. El paisaje sobrevive en el amable verde asomado al otoño.

Cae la lluvia

https://www.instagram.com/p/C5VgahmrmXv/
(Fotografía.- Eduardo Abad)

Días sin sol, como en la vida, cuando la lluvia diluye los colores y pinta de gris el cielo y todo el paisaje se ensombrece. Y cae y cae, sin pausa, desatada muchas veces y otras sin ganas, como si quisiera escaparse la vida a través de las gotas, empapando los pies y el alma, sobre todo el alma. Y cae y cae, enfangando el camino, borrando huellas de pisadas que fueron para que se dibujen otras nuevas, tan efímeras y fugaces como las primeras. Tiene la lluvia un vago secreto de ternura y, por eso, siempre acaba convirtiéndose en caricia. Pero primero batalla en una guerra que ella siempre inicia pero de la que nunca resulta vencedora. No combate el peregrino. Simplemente, camina bajo la lluvia, atravesándola, sabedor de que al final, como en la vida, siempre acaba saliendo el sol. Siempre.

Un paisaje distinto

https://www.instagram.com/p/BYT5ottAaVT/
(Fotografía.- Juan Carlos Navarro)



Buscando un paisaje distinto.
Sin maletas, ni rumbo, ni mapas.
Sin billete de vuelta a casa.
El cielo se abre.
Solo estoy yo.
Sin plan de aterrizaje.
Desde aquí,
desde cualquier lugar,
volaré con fuerza
hasta quedar suspendida
en ningún sitio.

ESTELA PUYUELO

El rumbo al hombre nuevo



Cada flecha amarilla es una invitación a seguir adelante. No hay flechas que te hagan parar y dar la vuelta, desandar lo andado, desvivir lo vivido. Cada flecha guía hacia una nueva ruta, hacia un nuevo paisaje, hacia un nuevo territorio aún pendiente de ser transitado. El hombre viejo va quedando en el Camino. Cada flecha marca el rumbo al hombre nuevo.

Te pierdes o te encuentras

Te adentras, poco a poco, en la meseta castellana, ruda, árida, de caminos interminablemente rectos, altos de pendientes pronunciadas, lugares aparecidos como por arte de magia y horizontes tan lejanos que parecen inalcanzables. Pocas cosas se viven tan intensamente en el Camino como los días en la meseta burgalesa y palentina. Desde los desérticos y fantasmagóricos pueblos de adobe, donde puedes oír el eco de tus propias pisadas, a las dos decenas de kilómetros de un único y monótono paisaje, sin curvas, sin subidas ni bajadas, sin casas, sin árboles, sin nadie en las lontananzas de los cuatro puntos cardinales, sin ningún lugar donde detenerse. Solo tú contigo mismo. Y ahí no hay término medio: o te pierdes o te encuentras. Recorrer la meseta castellana a pie y sólo me parece una experiencia vital profundamente enriquecedora.

Y cae y cae la lluvia

https://www.instagram.com/p/BvPW2z3ngPk/
(Fotografía.- Michael Pitt)

Días sin sol, como en la vida, cuando la lluvia diluye los colores y pinta de gris el cielo y todo el paisaje se ensombrece. Y cae y cae, sin pausa, desatada muchas veces y otras sin ganas, como si quisiera escaparse la vida a través de las gotas, empapando los pies y el alma, sobre todo el alma. Y cae y cae, enfangando el camino, borrando huellas de pisadas que fueron para que se dibujen otras nuevas, tan efímeras y fugaces como las primeras. Tiene la lluvia un vago secreto de ternura y, por eso, siempre acaba convirtiéndose en caricia. Pero primero batalla en una guerra que ella siempre inicia pero de la que nunca resulta vencedora. No combate el peregrino. Simplemente, camina bajo la lluvia, atravesándola, sabedor de que al final, como en la vida, siempre acaba saliendo el sol. Siempre.

El vínculo con un paisaje




El vínculo más importante entre una persona y un paisaje no es que se haya estado en él, sino que él haya estado en ti.

KAORI O'CONNOR

Caminemos


Caminemos.

Aún tenemos la capacidad de sorprender a los paisajes.

MIGUEL ÁNGEL ALONSO TRECEÑO

Un rincón a la sombra

https://www.instagram.com/p/B4RUuYqKNrR/
(Fotografía.- Eva María González)


Descubrir
al borde del camino
un rincón
a la sombra de un gran árbol.
Detener
la marcha brevemente,
olvidar
los pasos incontables,
y el pesar
por lo que ha quedado atrás
y soñar
nuevos caminos y paisajes.

RAÚL FINLANDÉS

Cuando el Camino llanea

La monotonía del paisaje invita a la mirada interior. Las largas llanuras, el páramo rudo y despojado de sombras, las interminables rectas donde se aleja el horizonte a cada paso, te hacen regresar a ti, a lo más profundo de tus adentros y de tus silencios. Cuando el Camino llanea, no todo se vuelve más sencillo. La soledad aprieta. Y duelen las ausencias inevitables. Y no existen refugios para el alma en los áridos páramos de uno mismo. Tal vez allí, en la monotonía hiriente de un paisaje que deja al peregrino al descubierto y enfrentado a sí mismo como ser y como esencia, uno plantea todas las preguntas, confiando en que el Camino le brinde todas las respuestas. Y responderá el Camino. Después, cuando vuelvan las sombras y se acerque el horizonte a cada paso...

El paisaje se detiene

https://www.instagram.com/uncanarioenelcamino/
(Fotografía: uncanarioenelcamino)






Peregrino,
qué misterio y qué milagro
que el paisaje se detenga
a contemplarte

Sabe el peregrino

https://www.instagram.com/p/CRloSISMhPm/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CRloSISMhPm/)
Sabe el peregrino que no camina solo, aunque el horizonte se presente desierto, pese a que las huellas se desvanezcan con la lluvia, a pesar de que el eco sea la única respuesta a sus plegarias. Sabe que cuando lo necesite, cuando crea desfallecer, una mano le ayudará a levantarse, una piedra se le ofrecerá para su descanso, un susurro le empujará a seguir. Sabe que en cualquier momento él puede ser esa mano, la fuente, la sombra, el refugio, el faro, la estela de otro peregrino.

Sabe que nunca debe infravalorar el camino, sino adaptarse a él, disfrutar de lo que le ofrece, de lo bueno y de lo malo. Sabe que le obsequiará con paisajes sublimes, colores impensables, texturas inimaginadas, sabores, olores, emociones, vivencias, compañía, sentimientos que lo harán sentirse invencible, único, inigualable, inmortal. Pero también sabe que se presentarán dificultades que pueden retrasar su paso o detenerlo para siempre.

Sabe que las prisas no son buenas, que las agujas del reloj se convierten en lanzas que nos empujan a la desesperación, a la angustia, a la locura. Sabe que a veces conviene esperar a que pase la tormenta, a que florezcan las margaritas, a la salida del sol, a la mirada constante, a la palabra precisa, a la sonrisa perfecta. Sabe que no siempre gana el que llega primero, sino el que llega en el instante adecuado.

Sabe que lo más importante no es el destino, sino llegar...

MOISÉS PALMERO ARANDA

El secreto de la lluvia

https://www.instagram.com/p/B8qJWRron_X/
(Fotografía.- Jeanne Delécluse)

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de somnolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

FEDERICO GARCÍA LORCA

Caminos de la tierra que conducen al cielo


Había partido de Castrojeriz y acababa de subir el Alto de Mostelares. Al iniciar la pronunciada bajada, me encontré con este hito "in memoriam" de un peregrino malagueño, cofrade de Fusionadas, hombre de trono en el "submarino" de la Virgen de la Esperanza. Falleció allí, en 2008, con 42 años, de un infarto, mientras ascendía el Alto de Mostelares.

Al pie del hito, en el que están grabados los rostros del Cristo de la Exaltación y la Virgen de la Esperanza, dos placas, una tapando la otra. Solo pude leer el inicio y el final de la que forma parte de la propia lápida: "Hay caminos en la tierra que conducen al cielo (...) Peregrino de Esperanza". Fue suficiente para cerrar los ojos, respirar profundamente, persignarme y seguir andando...

Estoy seguro que este mismo paisaje fue lo último que vio aquel peregrino antes de que el camino de la tierra le condujera directamente ante las plantas de su Virgen de la Esperanza. Saldría de casa pensando que iba al Camino de Santiago y, en realidad, iba camino de otro Camino aún más Infinito...

(Alto de Mostelares. Camino Francés. 3/3/2014)

Hasta que no quepan más amplitudes

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(Fotografía.- Pura Fernández)



No sabe qué mágico lance será ése, si decidió pasar la noche aquí no es porque albergue esperanzas de que el silencio le confíe al oído el secreto ni que la luz de la luna amablemente se lo dibuje entre las sombras de los árboles, está apenas como alguien que, habiendo subido a una montaña para divisar desde allí los paisajes, se resiste a regresar al valle mientras no sienta que en sus ojos deslumbrados ya no quepan más amplitudes.

JOSÉ SARAMAGO

No hay paisaje sino el que somos

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(Fotografía.- Fran Morales)





Transeúntes eternos por nosotros mismos,
no hay paisaje sino el que somos.
Nada poseemos, porque ni a nosotros poseemos.
Nada tenemos porque nada somos.
¿Qué manos extenderé hacia el universo?
El universo no es mío: soy yo.

FERNANDO PESSOA

Ser feliz

https://www.instagram.com/p/CG25uclF8sA/
(Fotografía.- Edgar Guillem)







"Sentí que mis pulmones se inflaban con la avalancha de paisajes: aire, montañas, árboles, gente. Pensé: «Esto es lo que es ser feliz»" (Sylvia Plath)

Presenció nuestra llegada

https://www.elcaminoconcorreos.com/es/blog/hacer-el-camino-de-santiago-solo
(Fotografía.- https://www.elcaminoconcorreos.com/es/blog/hacer-el-camino-de-santiago-solo)

"El paisaje estaba aquí mucho antes de que nosotros ni siquiera lo soñáramos. Y presenció nuestra llegada" (Robert Macfarlane)

Dibujos de la niebla

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/Bts_QDLITG9/)






La niebla ha dibujado
un paisaje único e indefinible.
Jamás pensé ni pude imaginar
que en ese camino infinito
el cielo se estaría besando
tan profundamente con la tierra...