Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago
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Si me muero en Santiago

https://www.instagram.com/p/Bx15k4lom1Q/
(Fotografía.- Carlos Alarcón López)



Si me muero en Santiago no me añores,
mi amor, único amor de mis amores.
Esta es al fin la casa en el camino.
Peregrinando al fin aquí he llegado.

ALEJANDRO BEKES

La Ítaca de un camino largo

https://www.instagram.com/p/C1cq3yNMG5q/
(Fotografía.- Berta Yrago)



Allí terminan los pasos que un día comenzaste en un allá del que partiste, cuando Santiago era entonces el más allá y el más arriba –ultreia et suseia-, destino y meta, la Ítaca de un camino largo, de un hermoso viaje, siempre en la mente y en el alma. Y allí llegaste, como llegaron tantos, cada cual una historia, cada cual un sueño intransferible, cada cual un mundo. En aquella plaza infinita caben todo el mundo y todos los mundos peregrinos. Epicentro de todas las emociones. Kilómetro cero del Camino que comienza cuando acabas tu Camino. Allí comienzan los pasos que te llevan más allá y más arriba –ultreia et suseia- al Obradoiro del Camino de la Vida.

Haciéndote peregrino

https://www.instagram.com/p/CY8v7jlMlyy/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CY8v7jlMlyy/)

Peregrino hacia Santiago,
no le digas al Camino
"lo eres porque yo te hago",
que él te da a ti mejor pago
haciéndote peregrino.

CÉSAR MARTÍN TERÁN

Un inmenso ¡Ultreia!

https://www.instagram.com/p/CVQqsxwocgI/
(Fotografía.- Lorenzo Ujević)
Sobre el muro de piedra, la señal precisa. Allí donde falta la señal, unas manos peregrinas la pintaron para guiar los pasos de otros peregrinos. Dejaron una marca inconfundible, un signo inequívoco, una brújula sin más puntos cardinales que aquel que marca el rumbo a Compostela.

Cada flecha amarilla del Camino es un inmenso ¡Ultreia! gritado por las voces anónimas de tantos peregrinos que siguieron su estela. ¡Adelante! ¡Ánimo! Que más allá está Santiago.

¡Et Suseia!... Y más arriba, peregrino, y más arriba...

¡Hasta las mismas puertas de la Gloria del Apóstol!

Encontrarse fuera del tiempo y del mundo

https://www.instagram.com/p/CQ687KiFvZV/
(Fotografía.- Marta Daria No)




“El Camino es una forma de encontrarse fuera del tiempo y del mundo, en un hermoso equilibrio entre el exterior e interior. Después de llegar a Santiago de Compostela, se puede descubrir con asombro que, aunque el destino es importante, lo más provechoso fue el propio camino”.

Burgos

La visión de las torres de la Catedral de Burgos, de esas portentosas agujas que se incrustaban en un cielo que se encapotaba más y más a cada segundo, me trasladó, irremediablemente, a Compostela. A esa primera visión de las torres de la Catedral cuando entras en el casco antiguo de Santiago. No era, ni mucho menos, la misma sensación. Pero tenía ese algo de impactante, de sobrecogedor, de mágico. Y de estimulante para elevar el ánimo y olvidar el cansancio.

Porque pocas veces me he sentido tan cansado en el Camino como cuando entré en Burgos. Seguramente también lo estaba anímicamente. En aquellas largas avenidas y aceras de Gamonal me sentí un ser extraño, con las botas llenas de barro y una mochila absurdamente cargada en la espalda. La visión de las torres me hizo experimentar ese "subidón" de la cercanía. De repente, todo el cansancio, físico y anímico, desapareció y "volé" por las calles del centro hasta llegar a la plaza. No había nadie esperándome. Pero sentí intensamente, muy intensamente, la presencia de todos los que caminan conmigo.

Habíamos llegado. Miré la Catedral, apenas cinco segundos, e inmediatamente me dirigí al banco del peregrino de bronce. Había un grupo de chicos en él haciéndose fotos y, cuando se levantaron, le pedí a la chica que se las hacía si le importaba hacerme una a mí. Me sonrió mientras cogía mi móvil. E hizo esta foto preciosa. Una de las fotos más preciosas de todos mis momentos en el Camino...

(Burgos. Camino Francés. 13/2/2016)

Tiempo de volver

(Fotografía.- https://twitter.com/FJacobea/status/1281132597951815681)
Ultreia
et Suseia.

Más Allá
y más Arriba
de todos los sueños
está Santiago.

Tiempo de volver.
De volver a soñar.
De soñar con volver.

Hay que seguir andando…

Uno vuelve siempre

(Fotografía.- Alberto Mato)



Uno vuelve siempre
a los viejos sitios
donde amó la vida.

ARMANDO TEJADA GÓMEZ

Flechas amarillas

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/Bs0qRvbl8iE/)
Un solo camino, una sola experiencia, toda una vida.

Aquel lugar que te enseña la realidad de este mundo a la vez que estás envuelto en la mayor de las fantasías.

Personas que están siempre, personas pasajeras, personas que pasan de largo y personas que se van dejándote huella en el alma.

Lugares hermosos, pájaros cantando y muchos sueños por cumplir. Crees que llegar es el más importante, pero cuando llegas descubres que erais tú y los demás, significar algo para ellos.

Escuchar brotes de sonrisas y llantos, dar la mano al que lo necesita. Ofrecer tu agua aunque estés sediento y esperar al que va más despacio.

Todas esas cosas me las enseñaste tú, Santiago. No esperar a verte para ser feliz sino ser feliz mientras te esperaba. Serlo todo para los demás y para mí misma. A seguir las flechas amarillas y hacer de mi vida tu Camino.

CARMEN CANSECO SEPÚLVEDA

Bajo la luna llena

(Fotografía: Way And Go)











Reflejos que eternizan
la inmensa arquitectura
de los sueños
bajo la luna llena
de Santiago.

Trozos de mi ser

Volver al Camino es hacer un paréntesis en el peregrinar del camino cotidiano. El Camino, el que escribo con mayúsculas porque solo puede nombrarse con mayúsculas, me ha ido arrancando, poco a poco, trozos de mi ser para hacerlos suyos. Seductor y posesivo, me ha ido enamorando hasta apropiarse de un "yo" que solo se completa cuando vuelve a encontrarse en la inmensa plenitud de las sendas que conducen a Santiago. Por eso regreso. A encontrarme. A completarme. En dirección a una Compostela que se multiplica infinitamente para bocetarse en cada punto de inicio y de llegada de cada día. Mis particulares Compostela sin Obradoiros.

A menudo, regreso sin buscar nada, pensando que así, tal vez, lo encuentre Todo. Regreso allí vacío, como mi mochila cuando duerme sus sueños peregrinos. Porque solo desde el vacío puede uno llenarse.

Y a cada paso que doy, un trozo de mi ser se va quedando allí.

Enamorado.

Enamorándose...

(Fotografía: Agnese Kalnina.- https://www.instagram.com/p/Bo3CNaNAUn1/)

Ese Abrazo posible

¡Siempre abrazo a tantos en ese Abrazo!

En ese instante, desaparecen la efigie y el rito, la tradición peregrina, la costumbre ancestral y transmitida por los años y los libros. Y solo existen almas que se abrazan en mi alma y a mi alma. Y la madera y la plata de la estatua inerte se convierten en carne que palpita entre mis manos.

Santiago mira al frente, como si quisiera que el abrazo peregrino le pillara por sorpresa. Allí arriba es posible abrazar a los demás por las espaldas. Desprevenidamente. En un mundo que a menudo golpea a traición, por las espaldas, de repente uno encuentra un espacio recóndito y pequeño donde poder amar sin previo aviso. Y es un abrazo alevoso y profundo que se multiplica por todos los abrazos que quiero dar y recibir en ese instante.

El mundo está peor desde aquel Abrazo en que abracé a tantos y que quedó eternizado en una fotografía. Hoy ya no es posible subir hasta allí con una mochila en las espaldas, después de que tantas mochilas hayan golpeado a traición, por las espaldas.

Pero allí volveré, a mirar desde abajo el rostro de Santiago para descubrir que, en el rostro del Apóstol, está el tuyo. Y el tuyo. Y el tuyo. Y el tuyo. Allí, como siempre, esperándome.

Y volveré a subir, allí arriba, donde ya no hay rostro que me mire, para ese Abrazo posible en el hondo misterio de lo imposible.

Las raíces del alma

(Fotografía: Alberto López)
"El Camino de Santiago es la búsqueda de Dios, la búsqueda del hombre, de sí mismo, la búsqueda de este reencuentro con todas las cosas sencillas y simples de la vida. El Camino de Santiago es un camino de amor, de mucho amor que das y mucho amor que recibes gratuitamente. Es un Camino de fe porque hay muchas veces que uno piensa: ´creo que no voy a llegar´. Es un Camino de esperanza que nos acomuna a todos. Y, sobre todo, es una gran escuela, una gran universidad sin muros… Que la fuerza no consiste en la resistencia física sino en el amor que uno tiene en el corazón. Al final lo que te trae a Santiago no son las raíces musculares sino las raíces del alma" (Federico Claure, Peregrino argentino)

Un inmenso ¡Ultreia!

Sobre el muro de piedra, la señal precisa. Allí donde falta la señal, unas manos peregrinas la pintaron para guiar los pasos de otros peregrinos. Dejaron una marca inconfundible, un signo inequívoco, una brújula sin más puntos cardinales que aquel que marca el rumbo a Compostela.

Cada flecha amarilla del Camino es un inmenso ¡Ultreia! gritado por las voces anónimas de tantos peregrinos que siguieron su estela. ¡Adelante! ¡Ánimo! Que más allá está Santiago.

¡Et Suseia!... Y más arriba, peregrino, y más arriba...

¡Hasta las mismas puertas de la Gloria del Apóstol!

Algunos lugares tienen magia

(Fotografía: Fernando Gómez)
"Estoy en pie allí y miro, pero no son mis ojos los que ven, son los de otros, anteriores. Es su mirada, su panorámica que ha sido ganada con el caminar, con peligros, con fe; habían arriesgado sus vidas y renunciado a todo para estar una única vez cerca del santo, de sus reliquias, ahora veían la ciudad, las torres de la catedral, ese mismo día aun entrarían por la Puerta Francígena, subirían las escaleras de la catedral, pondrían su mano en ese lugar vacío en forma de mano, en la columna central del Pórtico de la Gloria, de la que tanto habían oído hablar, rezarían en la tumba del apóstol y obtendrían su indulgencia plenaria. Eran otros hombres, con los mismos cerebros pensaban otro pensamiento. Algunos lugares tienen eso, una magia a través de la cual participas de los pensamientos de otros hombres desconocidos que existieron en un mundo que ya nunca más será el tuyo" (Cees Nootebomm)

La Catedral de Santiago

"Reconozco la puerta principal de la catedral muy fácilmente (...) y creo que la quiero más y significa más para mí que cualquier otro edificio en el mundo" (Ernest Hemingway)

Las raíces del alma

"El Camino de Santiago es la búsqueda de Dios, la búsqueda del hombre, de sí mismo, la búsqueda de este reencuentro con todas las cosas sencillas y simples de la vida. El Camino de Santiago es un camino de amor, de mucho amor que das y mucho amor que recibes gratuitamente. Es un Camino de fe porque hay muchas veces que uno piensa: ´creo que no voy a llegar´. Es un Camino de esperanza que nos acomuna a todos. Y, sobre todo, es una gran escuela, una gran universidad sin muros… Que la fuerza no consiste en la resistencia física sino en el amor que uno tiene en el corazón. Al final lo que te trae a Santiago no son las raíces musculares sino las raíces del alma" (Federico Claure, Peregrino argentino)

Páginas de un diario peregrino

Estoy cansado y feliz... Y más feliz que cansado... Mucho más feliz que cansado... Infinitamente más...

Ha sido una experiencia maravillosa, indefinible, única. Me quedan de heridas de guerra seis ampollas repartidas entre los dos pies y un ligero dolor de piernas que se acentúa por las noches. Unas y otro desaparecerán seguro en pocos días. Lo que no creo que cicatrice nunca es el jirón que el Camino ha abierto en mi alma. Un jirón de magia, profundo, intenso, enorme...

Quiero volver... Supe que quería volver desde el primer paso... E incluso antes de dar el primer paso...

Al llegar a Santiago, tres sentimientos se fundieron indisolublemente: la intensa emoción del logro conseguido, las ganas de regresar a casa y el deseo enorme de volver a empezar... Si en ese momento hubiera tenido en mi mano la posibilidad de viajar en el tiempo, me hubiera trasladado nueve días atrás a Ponferrada para dar otra vez el primer paso... Y todos y cada uno de los miles de pasos que he dado...

Dicen que el Camino está lleno de magia... Y es verdad... Pero es solo una verdad a medias... O una verdad no suficientemente matizada... Quienes estamos llenos de magia somos las personas... Lo que ocurre es que el Camino logra que toda esa magia aflore e inunde nuestro ser y nuestro espíritu...

La magia no está en el Camino, está en los caminantes... He visto a gente arrastrando los pies, apoyada en dos bastones, dando pasos a duras penas, con el rostro desencajado por el dolor de unas ampollas o de una tendinitis... Pero al pasar por el lado, la sonrisa y el saludo... "Buen Camino"... La sonrisa y el saludo, recibidos y entregados, por parte y parte... La solidaridad, el apoyo, la mano tendida... El don de lenguas de quienes consiguen hacerse entender con los ojos y con las sonrisas dibujadas en los labios...

He visto paisajes imposibles, nubes bajo mis pies, luna llena aliviando la inmensa oscuridad de un bosque antes de amanecer, toda la gama imaginable de verdes, plomizos grises del cielo encapotado, un río tan azul que no parecía un río... Nubes bajo mis pies, ¿te lo imaginas? Como estar por encima del cielo o en el cielo mismo... El amanecer de O Cebreiro puede ser el espectáculo más bello que jamás hayan visto mis ojos... Es la primera vez en mi vida que he llorado viendo amanecer... Daban ganas de tirarse de cabeza, como para sumergirse en ese mar de nubes...

En fin, vuelta a lo cotidiano, a los lunes de oficina, a eso que llamamos "normalidad"...

Nos lo dijimos, en una calle de Santiago, brindando por nuestras vidas con un vino de la tierra y con los ojos empeñados en lágrimas por la despedida, tres compañeros de Camino (llegué solo pero el Camino te va brindando compañeros a poco que empieces a recorrerlo): "El Camino empieza ahora"...

Y así es... El Camino ha empezado justo al llegar a Santiago...

(Cádiz, 19 de septiembre de 2011.- Cinco días antes, había llegado, por primera vez, a Santiago de Compostela)

Santiago, mar de piedra

"Santiago, mar de piedra / estremecida de viento..." (Celso Emilio Ferreiro)

Todos somos peregrinos

A pie o sobre dos ruedas, todos somos peregrinos en el Camino hacia Santiago...

(Fotografía: Sherry Ott.- http://photography.ottsworld.com/)