Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago

Cae la nieve

(Fotografía: Carlos Castro)


Sobre la nieve
cae la nieve.
Estoy en paz.

TANEDA SANTÔKA

Tiempo sin tiempo

Es otro tiempo el tiempo del Camino, otro espacio, otro pulso. Cabe la eternidad en un instante y cada instante eterniza nuestro tiempo. Porque el tiempo del mundo quedó atrás, en esa dimensión de lo cotidiano de la que hemos conseguido no escapar sino trascender. Porque el Camino es trascendencia. Del tiempo, de los espacios cercados por fronteras, de los pulsos agitados en esas interminables cuestas de la vida. Es trascendencia de todo lo que somos. O de lo que nos obligan a ser. Porque en ese más allá de las fronteras cotidianas, es posible el Encuentro con nuestro Verdadero Ser. Sin límites.

El tiempo del Camino nos pertenece porque es exclusivamente nuestro y podemos conformarlo a nuestro antojo. Al Camino no le sobra ni un instante porque cada instante es un preludio de lo eterno. 

Tiempo sin tiempo. Espacio infinito.

Porque el Camino es un infinito que se enreda en el pulso del Alma peregrina. Y allí se eterniza. Y se va haciendo tuyo. Y te va haciendo suyo.

Serenidad

(Fotografía: Fabrizio Troiani)







Hondo en el bosque
hasta la luz es verde.
Serenidad.

RAFAEL GARCÍA BIDÓ

Detenido en la herida

(Fotografía: José López Pérez)



Detenido en la herida
cambié los zapatos,
no el camino.

ANTONIO CALI

Qué le falta a la vida

"Me pregunto qué le falta a la vida cuando la belleza la cruza durante un instante. Tal vez nada" (Christian Bobin)

(Fotografía: Kevin O Neill.- https://goo.gl/3bgd7T)

Ahí está el puente

(Fotografía: Mel Macpherson)






ahí está el puente
para cruzarlo o para no cruzarlo
yo lo voy a cruzar
sin prevenciones

MARIO BENEDETTI

Supe por el dolor

"Llegué por el dolor a la alegría. Supe por el dolor que el alma existe" (José Hierro)

En lo alto del Alto de San Roque

Atrás quedó Cebreiro, mágico y céltico, ahíto de leyenda y de milagro, de noche fría y púrpura amanecer, maremoto de nubes envolviendo el abismo infinito de Os Ancares, detenido en la orilla del Camino, Piedrafita abajo, invisible, tragado por la inquietante quietud de un cielo convertido en océano. Atrás quedó, misterioso, y la calle empedrada se volvió sendero que ascendía y descendía, elevándose el sol por el oriente, engullendo las nubes, disipando neblinas, compañero otra vez del caminante.

Y atrás quedó Liñares y el pedregoso tobogán entre abedules que acabó mudando en rampa de ascenso hasta lo alto. Y allí, en lo alto del Alto de San Roque, todo era inmensidad de verde y bronce: el Courel delante de los ojos, a la sombra del inmóvil peregrino que lucha contra el viento.

Allí recordé lo que escribió el poeta que soñaba primaveras con las esquinas rotas: "Me gusta el viento. No sé por qué, pero cuando camino contra el viento parece que me borra cosas. Quiero decir: cosas que quiero borrar".

Y seguí caminando, con el viento borrándome cosas y con el alma peregrina palpitando recuerdos que ni el viento jamás logrará borrar...

(Fotografía: Philippe Glorieux.- https://www.flickr.com/photos/pglorieux/27471672325/)

Serena el alma, bastón en mano

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/BZoLpTOA9fb/)


Qué bueno sería
escapar de las trampas de este mundo,
sacudir el polvo de tus sentidos,
cerrar los oídos al bullicio terrenal
y, serena el alma,
bastón en mano,
ingresar en el jardín
de las flores de durazno.

WANG WEI

Un sendero inteligible

"Sensación maravillosa. De cuando el destino finalmente se descubre, y se convierte en un sendero inteligible, y huella inequívoca, y dirección exacta" (Alessandro Baricco)

Un universo maravilloso

(Fotografía: Thomas Vela)






Escucha.
Hay un universo maravilloso
pasando esa puerta.
Vamos.

E. E. CUMMINGS

Un Camino de todos. Cada cual, su Camino

(Fotografía: Valentina Marella)


El Camino es de todos aquellos que desean ser Camino. De todos aquellos que lo sueñan, antes de andarlo. De todos aquellos que, al andarlo, cumplen su sueño.

Un Camino de todos. Cada cual, su Camino.

Porque el Camino, ante todo, pertenece a cada uno de los que peregrinan desde el Alma. Se comparten vivencias, instantes, lugares de tránsito, momentos para andar cogidos de las manos, para poner en común palabras y silencios. Pero el Camino hace a cada uno de forma distinta y exclusiva. Tan distinta y exclusiva como cada uno hace su Camino.