Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago

La huella de todos los caminos

(Fotografía.- Sandra Abella Fernández)







Porque la edad es tan solo
la huella de todos los caminos
que hemos recorrido...

La Magia está en ti, peregrino

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(Fotografía.- Carlo Blanco)

¿Qué es la Magia, peregrino? Dime, ¿qué es la Magia?

Seguro que la has Sentido, acariciándote, atrapándote, envolviéndote. Seguro que la has visto, aún siendo invisible. En lo oculto. Con el Alma. Cuando el Alma ve lo oculto, surge la Magia. La has notado, traspasando la piel del Alma y el alma de la piel.

Es Libertad pero trasciende de la libertad.

Es Silencio pero trasciende de todos los silencios.

Es Plenitud que se alcanza después de estar Vacío.

Es el aliento de Dios, de la Naturaleza, del Universo, de como quieras llamar a Aquello que trasciende de tu propia razón y te hace infinito.

Infinito, peregrino, infinito. Eterno.

Pero la Magia es, en sí misma, indefinible. Al fin y al cabo, la Magia está en ti y eres tú mismo. 

Bienaventurado eres, peregrino, si crees en la Magia porque tuyo es el Reino de los Sueños.

Desciende el Camino


Desciende el Camino, abrupta, casi dolorosamente, como un tobogán donde el alma se dejara caer definitivamente, paso a paso, amortiguando sus pisadas para evitar lesiones y torceduras. Se estrecha la senda, como si el Camino quisiera atraparla entre sus paredes de piedra. Y la atrapa, enredándola en sus enredaderas, haciéndola suya... Suya... Y sucumbe el alma peregrina mientras baja, paso a paso, lentamente, haciéndose Camino en el Camino, al encuentro final de un puente sobre un río...

La búsqueda y el encuentro

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(Fotografía.- Salvo Illigge)




Caminante, viajero, ¿te has perdido?

Nadie que busque bien
puede encontrarse nunca.

¿No será la intemperie
una forma de abrir todas las puertas?

LORENZO OLIVÁN

Tu Camino

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(Fotografía.- Brian John Skillen)
A través del recuerdo, de los sueños disfrazados de nostalgia, de las fotografías, propias y ajenas, que te sitúan de nuevo en un instante y en un lugar, vuelves a ese Camino que solo a ti te pertenece porque lo fuiste creando a cada paso.

Antes que tú lo anduvieras, solo existía el Camino de los otros, el Camino de las guías, el Camino milenario de la Historia y de las innumerables historias de tantos peregrinos que lo hicieron. Cuando tú lo hiciste, sin embargo, descubriste que el Camino no era algo que existiera de antemano. Que existían senderos, sí, y lugares y mapas y flechas que te indicaron direcciones inequívocas. Pero no existía tu Camino.

No existían de antemano los amaneceres que tú viste. Ni fue el mismo amanecer el que tú viste que el que otro contempló, por más que pareciera que ambos admirásteis el mismo milagro y al mismo tiempo. No existían previamente tus latidos ni tu cansancio ni aquel dolor que se te clavó en la piel del alma más que en el alma de la piel. No existía aquel silencio que te cogió desprevenido. Ni aquel instante en que reíste como nunca jamás lo habías hecho en tu vida. Ni aquel momento en que lloraste sin motivo aparente para hacerlo. Ni aquella soledad que fue tan tuya que te sentiste acompañado por toda la infinitud del Universo.

Te hiciste Camino haciendo tu Camino. Moldeándolo. Construyéndolo. Para que no se pareciera en nada al Camino de los otros ni al de las guías ni al de la Historia ni al de las pequeñas grandes historias de tantos peregrinos. Y por eso regresas cuando puedes. Desde el recuerdo o los sueños disfrazados de nostalgia. Desde las fotografías, propias o ajenas. O desde la realidad, si te es posible, de crear un paréntesis en el camino de la vida para volver a la Vida del Camino.

De tu Camino.

La búsqueda de lo sagrado

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/Ce6D9VBMJki/)

El peregrino busca lo sagrado. No es una catedral a donde llega sino al templo infinito de su Vida. No es un lugar cualquiera del que parte sino del sacrosanto espacio de su Alma. Con Dios o sin dios, pero sagrada.

El Camino parte del Alma que es tabernáculo del Ser. Peregrinar es ir desde el Alma a la Vida, buscando trascender, que es el Encuentro con el yo más verdadero.

Podrá concebirse el Camino de muchas maneras, tantas como personas lo realizan. Pero si se le despoja de lo espiritual, el Camino se convierte en otra senda como tantas. Cada cual concibe ser peregrino como cree, pero sin búsqueda, sin sacralidad, sin trascendencia, sin mística, el peregrino se convierte tan solo en caminante.

Sin contemplación de la Belleza, sin admiración de Lo Creado, sin descubrimiento del Todo del que forma parte, el peregrino no es más que alguien que camina, sin más meta que una ciudad, una plaza y una iglesia.

Al peregrino, el Camino se le enreda en el Alma, de donde parte, y le transforma la Vida, a la que llega. Cada paso sacraliza su Camino, más allá de creencias o descreencias, de plenitudes o vacíos de fe. Y, al final, es capaz de descubrir lo esencial, de contemplar y admirar todo aquello que es invisible a los ojos.

Algunos le llaman Dios.

Lo de menos es el nombre…

El reflejo del alma peregrina

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(Fotografía.- Tommaso Ferrari)






Y en ese instante
habitado de silencio y soledad,
vio el reflejo de su alma peregrina
y supo al fin quién era...

Vuelve hacia atrás la vista

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(Fotografía: Alejandro A. Millán)





Vuelve hacia atrás la vista, caminante,
verás lo que te queda de camino;
desde el oriente de tu cuna el sino
ilumina tu marcha hacia adelante.

MIGUEL DE UNAMUNO

Escucha tu verdad

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(Fotografía.- Joy Oda)

El viaje espiritual es individual, personal. No puede ser organizado o regulado. No es cierto que todos deben seguir un camino. Escucha tu propia verdad.

RAM DASS

Ese Abrazo, ese Milagro

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(Fotografía.- Carlos Puebla)
Y ese Abrazo final, deteniendo el tiempo, estrechando todos los espacios, haciendo nuestros el tiempo y el espacio en ese paréntesis de nuestros cuerpos enlazados para atrapar en él la infinitud de nuestras Almas. Ese Abrazo, ese, tras el último paso, tras la última lágrima. Tras todos los cansancios, el Descanso final, apoyados el uno sobre el otro, el uno junto al otro, apretujando la Vida para Sentirla nuestra, toda nuestra, solo nuestra. Ese Abrazo, ese, ese Milagro, esa conjugación sin palabras del verbo Almar -que es Amar desde el Alma y con el Alma-, ese instante de Eternidad que creamos como si fuéramos dioses, allí, justo allí donde el Camino acaba para empezar de nuevo. Al fin y al cabo, el Camino, como la Vida, qué es sino una Inmensa Historia de Amor que siempre termina en un Abrazo que nos hace Eternos.

Compostela diciéndome adiós

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(Fotografía.- Noel Feáns)
Así me topé con el regalo de esa Compostela que creí definitivamente arrebatada por el amanecer y que volvía a aparecer ante mis ojos como nunca antes la había visto, casi en tinieblas porque el propio sol cegaba mi mirada. Una Compostela de la que me alejaba en vez de acercarme y que me decía adiós a cuatro voces, una por cada torre de su Catedral.

En ese momento, la sentí como madre que dice adiós desde el balcón y le pide a su niño que no tarde en volver, bendiciendo, en su sonrisa, el que el niño se vaya de paseo con su novia. Sentí que Compostela me Entregaba al Camino, como si diera el visto bueno a aquella relación que la relegaba a otro plano del Amor, sin perder el suyo. Tanto que el Camino me había llevado hasta Compostela, aquel día Compostela me llevaba hasta el Camino.

A pesar de recorrer sus calles esa misma mañana, a pesar de haberme detenido en el Obradoiro, a pesar de haberme topado en el carballal de San Lorenzo con el primer mojón jacobeo que indicaba los kilómetros que quedaban a Fisterra y a Muxía, hasta que no vi a Compostela en la distancia, cegado por el sol, diciéndome adiós, diciéndole adiós, no entendí que era justo allí donde el Camino y yo nos cogíamos por vez primera de la mano, como dos locos enamorados.

Y justo allí, el Camino empezó a hacer conmigo lo que quiso. Se desnudó, me desnudó, me dejó sin aliento... Y me llevó hasta el Mar...

Y andar

https://www.instagram.com/p/BvKevtyDTQh/
(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/BvKevtyDTQh/)




Hoy como ayer, mañana como hoy,
¡y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno
y andar... andar.

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

Aquí me siento progresar

https://www.flickr.com/photos/ramon_bacas/48607482196/
(Fotografía.- Ramón Bacas)


"El camino culebrea entre hileras de cerros y valles atravesados por arroyos invisibles. Atrás quedaron las casas, el ruido, las carreteras y los espacios bárbaros que me llenan de un profundo malestar. Aquí me siento progresar como humano junto a los delicados brotes de la vida"

Caminostalgias


Añoro el Camino...

Los amaneceres del Camino.
Los inmensos ocasos del Camino.
Las lunas llenas del Camino.
Las noches sin luna del Camino.
Los días sin días del Camino.
El tiempo sin tiempo del Camino.
La soledad del Camino.
La compañía en el Camino.
Los peregrinos del Camino.
Las almas que caminan el Camino.
Las sonrisas regaladas del Camino.
Los llantos porque sí y porque no en el Camino.
Las flechas amarillas del Camino.
Buscarme, perderme y encontrarme en el Camino.
El fango en el Camino.
Las tormentas en el Camino.
El sol aplastante en el Camino.
La niebla que acaricia al peregrino.
La nieve volviendo cielo la tierra del Camino.
Los inviernos y veranos del Camino.
Todos los puntos cardinales del Camino.
La Magia del Camino.
La Magia en el Camino.
Los horizontes del Camino.
Los cansancios y descansos en el Camino.

Llegar.
Y abrazar.
Y llorarlo todo.
Y reírlo todo.
Y volver del Camino.
Y volver al Camino.

Caminostalgias...

Esas huellas que el Camino
ha marcado profundamente en el Alma...