Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago

Lleva siempre tu luz contigo

(Fotografía.- Leah Bello)






Vayas a donde vayas,
camines hacia donde camines,
lleva siempre contigo
tu propia luz, peregrino...

El suspiro de Dios

(Fotografía.- Pedro Bonay)






Pude sentir
el suspiro de Dios
en el mágico incendio
del último crepúsculo
sobre Compostela...

El momento de la travesía


Llega un momento en que es necesario
abandonar las ropas usadas
que ya tienen la forma de nuestro cuerpo
y olvidar los caminos
que nos llevan siempre
a los mismos lugares.
Es el momento de la travesía.
Y, si no osamos emprenderla,
nos habremos quedado para siempre
al margen de nosotros mismos.


FERNANDO TEIXEIRA DE ANDRADE

Há um tempo em que é preciso
abandonar as roupas usadas
que já têm a forma do nosso corpo
e esquecer os nossos caminhos
que nos levam sempre
aos mesmos lugares.
É o tempo da travessia.
E se não ousarmos fazê-la
teremos ficado para sempre
à margem de nós mesmos.

(Fotografía: Michael Pitt.- https://www.instagram.com/p/BwXNGYgh0J9/)

La hora de las nostalgias

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/Bq8hHLqnkBa/)





La hora de las nostalgias,
cuando uno se deja corromper
por esas ausencias
que llamamos recuerdos
y hay que remendar con palabras
y con imágenes
tanto hueco insaciable.

JULIO CORTÁZAR

La felicidad

(Fotografía: Gabi Röhrl)







"Tal vez la felicidad sea esto: no sentir que debes estar en otro lado, haciendo otra cosa, siendo alguien más" (Isaac Asimov)

La sombra que camina

(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/ByBDPneoktD/)








"¿A quién no le ha gustado ver cómo camina su sombra?" (Miguel Ángel Arcas)

Para siempre peregrinos

(Fotografía.- Anna Mauri)



Cada paso que dimos por los mismos senderos, por el mismo Camino que nos fue haciendo uno, sin dejar cada uno de hacer su Camino, nos hizo llegar al mismo destino, a ese punto y aparte de un final que es principio, a ese punto y seguido que preludia otra historia de pies caminantes por nuevos senderos.

Hasta que el Camino nos vuelva a juntar, moved, moved los pies por la ruta inacabada de la vida. Que el Camino nos ha hecho para siempre peregrinos...

El camino hacia ti

(Fotografía.- Kim So-Young)







El camino no conduce hacia ningún lugar. Eres tú quien conduce el camino hacia ti.

DAVID TESTAL

Con la emoción a flor de piel

(Fotografía.- Anastasiia Iling)



Peregrinar es llegar.
Llegar a la meta fijada,
estando pronta para continuar en otras etapas
y otros caminos.
Peregrinar es llegar con la emoción a flor de piel,
entre risas y lágrimas.
Es llegar y contemplar y hacer silencio.
Siempre algo nuevo,
siempre dejándonos fluir.
Agradecer la vida de cada día
como un don.

TOÑA MONZÓN

Lugares eternos

(Fotografía.- Alice Tessarolo)






"Hay lugares que son eternos, siempre iguales en el tiempo. Y, sin embargo, cada vez que volvemos allí, siempre tienen algo nuevo para darnos. Algo nuevo que sólo los ojos de unos pocos consiguen percibir" (Giuliana Zarantonello)

Caminar hacia ti

(Fotografía.- Fabrizio Mauro)







Ya no sé caminar sino hacia ti,
por el camino suave de mirarte

CARLOS PELLICER

Las sendas de nuestros antepasados

(Fotografía.- https://www.instagram.com/micheletuesday/)





“Todo animal reconoce las sendas que abrieron sus antepasados. Travesías del aire, del agua, de la tierra. Sólo el humano las olvida” (Chantal Maillard)

Con ojos llenos de luz

(Fotografía.- Dani Glugoz)






"Y sobre todo, mira el mundo que te rodea con ojos llenos de luz, porque los secretos más grandes siguen escondidos en los lugares más inesperados. Los que no creen en la magia nunca la encontrarán" (Roald Dahl)

Soy caminante de todos los senderos


Voy caminando a pie, tranquilamente.
Soy caminante de todos los senderos, de todas las veredas ignoradas.
No tengo meta fija, voy simplemente andando
mientras mis pies resistan,
mientras mi cuerpo aguante lo que lleva.


La quietud es mi sola compañera;
camina junto a mí, de todos mis secretos participa.
Nuestro silencio nos envuelve a los dos.
Camino sin parar en ningún pueblo.
Me detengo un momento a beber agua,
a recoger matojos,
a dormir a la sombra de algún árbol,
y prosigo después tranquilamente por todos los senderos de este mundo,
por los quietos caminos polvorientos.


Así voy avanzando hacia no sé qué fin,
sin dudar un momento,
sin que la lluvia apague mis pisadas
o las eternas nubes me den sombra.
No me molesta el viento ni la escarcha
y tan sólo la muerte dará nombre a la meta final,
que voy buscando mientras los pies resistan
y escuche las canciones sin palabras
de la tierra serena que me abraza
y siente mis pisadas por las noches.


PABLO DEL ÁGUILA