Pensamientos, reflexiones, experiencias, historias y vivencias acerca del Camino de Santiago

Puente que es Camino

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(Fotografía.-Dario Nisivoccia)


Puente que nos lleva de los sueños a la magia, atravesando el río de aguas ensombrecidas de nuestra propia existencia. Amo los puentes que acortan distancias, que permiten el paso, que me llevan al otro lado donde el Camino continúa. Puente que es Camino porque el Camino se hizo construyendo puentes. Puente que tiembla al cruzarlo, como si palpitara fuertemente su corazón de piedra. Puente de nadie y de todos, puente mío. Atravesado de parte a parte. Por debajo, te atraviesa un río, fugitivo y libre. Por arriba, el alma de un peregrino. Fugitiva y Libre.

Camino de sirga

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(Fotografía.- Justas Karpavičius

Camino de sirga,
peregrina senda junto a la orilla
de un agua que no es río,
que es canal donde navega
el reflejo de los árboles desnudos
mientras envuelve el cielo
el último bostezo de la mañana.

Mirar atrás

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(Fotografía.- https://www.instagram.com/p/CDo0zZ-gZYZ/)
De vez en cuando, mirar atrás resulta necesario para no olvidar de dónde venimos, para hacer recuento de aquellos horizontes conquistados e inventariar las sendas que pisamos porque, en todas ellas, quedaron marcadas las huellas propias de nuestros propios pasos.

De vez en cuando, mirar atrás resulta necesario para ver el paisaje que quedó a nuestra espalda, invisible a los ojos cuando andamos, tal vez la tormenta en lontananza, la niebla atravesada, el espasmo del bosque desde fuera, el viejo campanario haciéndose pequeño, el monte que bajamos que vuelve a parecer inmenso desde abajo.

De vez en cuando, conviene detenernos y sentir que todo el Camino recorrido nos pertenece porque nos fue haciendo suyos a cada paso.

Y entonces, mirar atrás siempre acaba resultando imprescindible.